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La presencialidad en las aulas en el departamento Colón generó una catarata de discusiones, a la que se sumó un protagonista impensado: el Partido Comunista.

Es que mientras defendía a su compañera de bloque, Laura Loker, de los cuestionamientos de Agmer por su participación en la clase abierta realizada el miércoles en la puerta de la seccional, el concejal Mauro Godein (Todos por Colón), calificó de “comunistas” a quienes integran el gremio.

“Repudio esta nota de Agmer, es una actitud comunista. Que padres no puedan ir a expresarse, a dar una clase pública, y hacer foco porque tiene una investidura de concejal, me parece una actitud netamente comunista, cuando ellos se manifiestan en todos lados», dijo en el contexto de una entrevista por FM Inolvidable.

«Los repudio totalmente, los rechazo totalmente, me parece una actitud denigrante, comunista, de apriete y realmente no hace más que mostrar el andar de un gremio que está negado, pareciera que está en contra de la educación pública. No hablo de todos los docentes, sino del gremio, que lamentablemente no quiere trabajar».

«Rechazo su accionar que me parece típico del comunismo”, enfatizó.

La respuesta del Partido Comunista

Como era de esperar, la discusión no quedaría allí. Desde el Partido Comunista Entre Ríos llegó una respuesta, que incluyó duros calificativos hacia el concejal Godein, al que tildaron de “ignorante” y “marioneta”, además de aconsejarle «más libros y menos Netflix».

«Increíblemente, en medio de un contexto de pandemia, donde nuestro país logró acuerdos para la compra de vacunas a la estatal Corporación Grupo Farmacéutico Nacional Chino de la Republica Popular de China, del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, desarrollado en la Unión de República Socialista Sovietica y aún de carácter estatal de la republica rusa, y de los esfuerzos para acompañar la producción junto con la República de Cuba de sus vacunas contra el Covid-19 para que puedan ser aplicadas en Argentina, el concejal Mauro Godein, del movimiento vecinalista que gobierna la ciudad de Colón, pretende querer agraviar a la conducción del gremio docente, calificando a sus dirigentes como «comunistas».

Los comentarios de este personaje se dan en el marco de su defensa de la concejala del mismo bloque Laura Loker, quien a pesar de las restricciones participó de una «clase pública» frente a la sede de AGMER Colón, infringiendo los decretos vigentes. Estos ataques por parte de dichos concejales de «Todos por Colón», partido encabezado por el intendente José Luis Walser, al trabajo y la lucha docente se combinan con el discurso anticomunista y antipopular promovido por los medios hegemónicos y una derecha cada vez más violenta. No podemos permitir que este tipo de acciones sigan impunes y se continúen replicando.

Al concejal le tendríamos que decir «más libros y menos Netflix» para poder llevar adelante una discusión seria que realmente necesitamos, no sólo en la provincia, sino también en todo el territorio nacional.

Entendemos que a la ignorancia supina del concejal Godein se le suma también una serie de prejuicios basados en el sentido común que imperó en gran parte del mundo desde los años 90 en adelante y que la derecha busca reflotar cada vez que se avanza en medidas populares que tocan los intereses de los sectores concentrados de la economía. También entendemos que en Latinoamérica hemos logrado las identidades populares dar pasos enormes en la búsqueda de un desarrollo autónomo, independiente y soberano. Hemos logrado derrotar en estos tiempos discursos hegemónicos de los poderes concentrados que buscaban anular las historias de nuestros pueblos, derrotar nuestros proyectos y sucumbir bajo los lineamientos de las corporaciones económicas.

En estos días, la Cámara de Diputados de la nación aprobó por mayoría la «Ley de Promoción del Acceso al Empleo Formal para Personas Travestis, Transexuales y Transgénero», la media sanción que esperamos en Senado se concrete. Este proyecto hizo que las redes sociales y los festejos de esta media sanción, hayan multiplicado las imágenes de Lohana Berkins y Diana Sacayán, dos compañeras que formaron parte de nuestra historia partidaria. Querer agraviar a compañeros y compañeras señalándolo por su pertenencia política o por sus ideas, no hace más que enaltecerlos. También hace que quien profiera el insulto, quede sólo como una simple y triste marioneta».