Para Marcelo Acquistapace “Es fácil saber si un desaparecido está vivo o muerto”

A Marcelo Acquistapace se lo conoce por colaborar en hechos policiales difíciles de esclarecer. Le llegan pedidos de ayuda de diversos países para determinar el paradero de un ser querido. Aquí, las confesiones de un “vidente”.

En su casa en el Uruguay tiene decenas de encomiendas que le llegan desde países cercanos y lejanos con prendas de vestir, fotografías y cartas de familiares que le piden que los ayude a determinar el paradero de un ser querido.

 

Marcelo Acquistapace colabora con la Policía desde hace años. Asegura que prácticamente puede determinar en un 100% si una persona desaparecida está viva o muerta. Y que es capaz de ver acontecimientos futuros, aunque ya no lo haga más, porque ha tenido malas experiencias con ello.

 

– ¿Lo suyo es un don? ¿Un poder? ¿Una habilidad que se puede desarrollar?

 

– Creo que es un sentido que todos tenemos y no lo utilizamos. La medicina, la tecnología y la parte cultural siempre se aplican al cerebro racional. Pero nosotros tenemos un potencial enorme a nivel del subconsciente, que viene a ser el cerebro primitivo, y que de alguna forma lo tenemos como cohibido. De chico tenía percepciones. Sentía el timbre, iba a atender y cuando llegaba estaban por tocarlo. Lo mismo me pasaba en la escuela con la campana de salida. Lo que siempre hice fue creer en algo y buscar respuestas, teorías que avalaran de alguna forma las cosas que me pasan.

 

– ¿Puede ve cosas que pasan ahora y otras del futuro?

 

– El espacio-tiempo es inventado por el hombre, pero en realidad no existe. Pasado, presente y futuro no existen. Nosotros nos manejamos con una física que a mi criterio es primitiva. En realidad está todo relacionado a la física cuántica. Uno puede obtener información de algo que sucedió o de algo que va a suceder, porque cuando eso suceda va a generar una emisión de información que va hacia adelante y hacia atrás en el tiempo. De hecho, me di cuenta en muchos de los casos en los que colaboré cómo en un lugar donde ocurrió un hecho violento se mantiene la información a través del tiempo y el espacio. Es como una película que se repite una y otra vez. El potencial de la mente es increíble. Me di cuenta que si aplicaba un método y había resultados (porque es corroborado desde el punto de vista científico), hay una base física que permite repetir el proceso.

 

Así como la fotografía —que es una forma de capturar el tiempo— ha ido evolucionando, nosotros cada vez obtenemos mayor información de un acontecimiento. Primero fue en blanco y negro, después a color. Después capturamos el movimiento, luego el sonido. Esto quiere decir que la cantidad de información que obtenemos de un acontecimiento va de la mano del desarrollo de la tecnología. En un homicidio se emite el dolor de la víctima y la violencia del victimario; eso genera como una “explosión” de información. Entonces, una mente entrenada puede ir al lugar en el que ocurrió un homicidio y obtener detalles de lo que ocurrió.

 

– ¿Cómo obtiene la información? ¿La ve, la siente, la intuye?

 

– Lo que he hecho es desarrollar esa percepción a través de los sentidos que conocemos. Veo imágenes en movimiento, siento olores, sonidos, sensaciones, frío, calor. Es como que a través del sexto sentido se unificaran todos los otros.

 

– Hay en esta habitación un montón de paquetes de correo. Muchos le han llegado de países distantes con prendas, fotografías, cartas de familiares. ¿Puede tocar estos elementos y percibir hechos a tanta distancia?

 

– Cuando una persona desaparece o hay algún homicidio lo que yo pido es el nombre completo, fecha de nacimiento, un objeto o una prenda, y una fotografía, así como una descripción de lo que sucedió. Lo que hago es posicionarme en la señal que esa persona está emitiendo. Al estar vivos, emitimos información a través de los sentidos e interactuamos eléctricamente con la corteza terrestre. Cuando estás pensando, viendo o sintiendo algo, estás emitiendo información. Es como un GPS natural, lo que no tenemos es la tecnología para capturar esa información. Pero una mente entrenada sí puede hacerlo. Si hace 20 años te daban un pendrive, no sabías cómo leerlo. Pero hoy sí, incluso cuando la información desde el punto de vista físico es como que no existiera. Lo mismo ocurre con una prenda, con un objeto. Cuando la persona toca ese objeto, transmite una carga de información que es perceptible.

 

– ¿Qué percibe con más fuerza?

 

– Una vez que recibo la prenda trato de posicionarme en el lugar donde está la persona, es como una visión remota. Eso lo desarrollé durante muchos años con el Instituto de Parapsicología de Argentina, que es lo único más o menos serio en la región. Una de las cosas que permite tocar la prenda es ver si la persona está viva o fallecida, algo que es relativamente simple. Cuando la persona está fallecida te genera un desprendimiento de energía que va de la base de la nunca hasta la espalda. Al tratar de posicionarme, emito una onda que va hacia la persona directamente. Si está muerta, esa onda rebota y regresa hacia mí, lo que me genera el desprendimiento. Básicamente, se genera un cortocircuito.

 

– ¿Ese “desprendimiento” es más violento en los casos de homicidio?

 

– Hay tres categorías. Cuando una persona fallece en forma natural, tocás la prenda y te genera un desprendimiento leve pero constante, asociado a tristeza y amargura. Y empezás a ver el entorno como en tonos ocres. En la muerte por violencia, el deprendimiento es intenso y leve; empezás a ver imágenes con colores chirriantes, muy intensos y con mucho movimiento. Y te viene información muchas veces de la víctima y del victimario. La tercera categoría, la más desagradable para mí, es el suicidio. Cuando una persona se quitó la vida, te genera un desprendimiento intenso y constante, es como que te electrocuta. Y te viene una sensación de angustia, de tristeza y de arrepentimiento. Porque yo creo que el 99% de las personas que se quitan la vida se arrepienten, pero cuando lo hacen, ya no pueden volver atrás.

 

– ¿De dónde provienen los envíos de correo que tiene aquí?

 

– Hay de Argentina, España, de casos de gente desparecida en Brasil, Guatemala. . . Aquí hay algo de un piloto y un copiloto que desaparecieron y que sus familiares me enviaron una carta, las fotos y las prendas. Las toco y me generan desprendimiento, lo que quiere decir que están fallecidos. Yo entiendo que lo que recibo es la información enviada por la persona antes de fallecida y no después. Por eso lo desasocio de toda la parte religiosa o del espíritu, esto es física.

“Mónica Rivero sigue estando con vida y con otra identidad”

 

– ¿Alguna de estas pertenencias que le han enviado no le genera un “desprendimiento”?

 

– Uno es el caso de Mónica Rivero (comenta mientras toca una prenda de la mujer que lleva tres meses desaparecida). A ella la veo como otra persona, que cambió su color de pelo y de ojos. Las primeras veces la veía como sola, en un lugar a oscuras, escondida, pero siempre con vida. Todo esto parece como una película, una cosa de locos, pero funciona.

 

– ¿Y siempre funciona? ¿Cada vez que toca algo de un fallecido siente un “desprendimiento”?

 

– Por lo general funciona. En el caso de vida y muerte me puedo equivocar alguna vez, pero el porcentaje es muy alto, menos del 10% de error.

 

– Uno de estos paquetes es de la Fiscalía de Jalisco, en México. Hay otro de España. . .

 

– Sí, también estuve colaborando en Italia con el caso de un muchacho que desapareció en los Alpes y que lo encontraron muerto. Dibujé el lugar donde se encontraba y allí hallaron el cuerpo.

 

– Una vez pudo determinar el lugar dónde se encontraba un periodista en una prueba para un programa de televisión, en el que en otro desafío con sobres cerrados no le fue tan bien. ¿Esa exposición mediática no es muy arriesgada? ¿Le genera estrés?

 

– Sí, genera. Pero yo tengo muchos cables a tierra. Pinto, escribo, tengo una familia con cuatro gurises, una señora que es doctora. . . y trabajo con este tema de adicciones. Lo que he aprendido a hacer es poder meterme y salirme, porque hay casos realmente cruentos. Esto lo hago en forma honoraria, colaboro hace prácticamente 30 años. De hecho, los jueves trato de dejármelos lo más libres posible para dedicarme a esto.

 

Mucha gente me dice: “Si cobraras estarías lleno de plata”. Pero entiendo que no se puede cobrar, porque un hermano, un hijo, un padre, un abuelo, un amigo, no tienen precio. Por eso yo no le puedo decir a una persona “te cobro tanto por ayudarte a buscarlo”. Lo que sí hago es dedicarme específicamente a casos realmente difíciles, de personas desaparecidas u homicidios.

 

Nostradamus, los “chantas” que lucran y el 5 de Oro

 

“Siempre digo que soy psíquico, pero no idiota”, responde Marcelo Acquistapace cuando se le pregunta si intentó enfocar sus visiones en ganar el 5 de Oro. “La forma de obtener información sería similar a lo que hago con las noticias. Trato de posicionarme en un quiosco de revistas, pero visualizo el entorno, la prensa, los medios, la gente, el ómnibus que pasa. Y cuando trato de mirar los números, no los veo”, asegura.

 

El psíquico considera que Nostradamus fue una persona con “mucho potencial”, aunque sus cuartetas se “comercializaron” con el paso del tiempo y en su momento fueron “algo así como un almanaque que se hacía cada año”.

 

También advierte por el daño que pueden hacer a las familias de los desaparecidos los “brujos” que lucran con el dolor ajeno.

 

No más predicciones sobre el futuro

 

Acquistapace asegura que predijo que Sendic sería vicepresidente cuando su nombre “no sonaba en ningún lado”. También el triunfo de Daniel Martínez y la muerte de Páez Vilaró. Pero las repercusiones lo llevaron a decidir que no volverá a interpretar el futuro. “También vi un accidente en el Buceo que creí vinculado a un futbolista. Estaba la palabra Diego en el diario y había un Mercedes color gris. Y pasó, pero fue Diego Delgrossi”, agrega.

 

“Hay gente que no está preparada para esto. Recibí llamados y comentarios de gente que no estaba contenta que ganara Martínez o quedara Sendic como vicepresidente. Entonces, a partir de ese año no hice más visualizaciones”, explicó.

Fuente: Diario El País de Montevideo

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