Para el Juez “No hubo lesiones” en el cuerpo de Maldonado

“De lo que ya no hay dudas es que no hubo pedrada ni golpiza”

El anuncio oficial del Juez Lleral sobre la autopsia desmintió dos de las hipótesis que abonaban la presunta “desaparición forzada” de Santiago: la pedrada y la golpiza que dijo haber visto un mapuche a través de binoculares.

“No hubo lesiones en el cuerpo”, dijo el juez Gustavo Lleral, tras la autopsia de Santiago Maldonado. Para que no queden dudas al respecto, reforzó: “Todos los peritos, incluso los de la querella, estuvieron de acuerdo con la conclusión”.

Es obvio que tal constatación no alcanza para saber las causas del deceso del joven, cuestión que, según explicó el magistrado, quedará esclarecida dentro de dos semanas, cuando concluyan los estudios complementarios.

Pero la ausencia de golpes derribó en un instante dos hipótesis sobre las cuales se habló hasta el hartazgo en los medios de comunicación.

La primera de ellas sostenía que Maldonado había sido lastimado por una piedra que arrojó un gendarme. En efecto, el 12 de septiembre varios medios de comunicación informaron sobre un efectivo de gendarmería que había agredido de un “piedrazo” a un manifestante en la ruta 40. Obvio, el relato, que se basaba en declaraciones de la propia gendarmería, llevaba a suponer que el apedreado había sido Santiago. La autopsia acaba de desmoronar esa suposición.

La otra hipótesis es la que se encargó de instalar con particular fuerza un testigo mapuche, Matías Santana, cuando contó que vio “con binoculares” cómo Maldonado era golpeado, detenido y trasladado en una camioneta con rumbo desconocido.

Para ser más precisos, Santana le dijo al anterior juez de la causa y luego lo repitió en los medios, que vio “con binoculares” a gendarmes “golpeando a un bulto que tenía una campera celeste” yu que “a Santiago Maldonado se lo llevaron en un Unimog”.

Pero la autopsia, que llevó 12 horas de trabajo, no encontró ni un indicio de la golpiza que describió este mapuche, que en su momento dijo haber extraviado los supuestos binoculares que le habrían permitido observar con nitidez la escena desde su caballo.

Para saber si otros pasajes de su relato son veraces, como por ejemplo, que a Santiago se lo llevaron en un vehículo de gendarmería, habrá que esperar la conclusión de los estudios complementarios, que determinarán por qué murió y si el cuerpo siempre estuvo en el lugar donde fue hallado o pudo haber sido trasladado. Pero de lo que ya no hay dudas es que no hubo pedrada ni golpiza.

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