Truco genético para comer “sin engordar”

Probablemente este es el sueño de la mayoría: comer de todo, incluido grasas, y no engordar ni un gramo. Pero, a no ser ansiosos, que por ahora esto queda en el ámbito de la experimentación y el estudio que científicos del Centro Médico de la Universidad del Suroeste de Texas realizaron sobre un grupo de ratones modificados genéticamente.

Junto a otros centros de investigación de Estados Unidos, Chile, Australia y Corea del Sur analizaron la incidencia de un gen en particular (“RCAN1”), que funciona como el regulador de la enzima llamada “calcineurina 1”, clave en el funcionamiento del metabolismo.

Beverly A. Rothermel y su equipo sometieron, durante veinticinco días, a los roedores, a los que previamente se les había realizado la mutación genética para eliminar el gen, a una dieta muy rica en lípidos. Al cabo de ese período de “engorde”, pudieron comprobar que los ratones no había aumentado de peso, ni incrementado su grasa corporal.

Tampoco registraron la inflamación del tejido adiposo, habitual en los casos de diabetes generada por obesidad. Los científicos descubrieron que estos procesos se daban porque la ausencia del gen aceleraba el metabolismo, al aumentar el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono.

La eliminación del RCAN1 ayudaría también a quemar lípidos y a aumentar el consumo de energía muscular. Esto se daría porque, a nivel molecular, este gen inhibiría la conversión de la grasa blanca (la que almacena los lípidos) en marrón o parda (la que quema lípidos para producir calor), también bloquearía el consumo de energía. Estas funciones resultaban ideales en la época (como durante las guerras) en la que escaseaban los alimentos, pero, en nuestros días, cuando ocurre lo contrario porque las dietas aportan más energía que la que logramos utilizar para el funcionamiento de nuestro organismo, contribuyen a generar sobrepeso y obesidad.

La investigación debe continuar para saber si este proceso derivado de la delación del gen RCAN1, se da también en los seres humanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.